Escucha Musica Cristiana

De ojos que fueron perdiendo brillo y de pupilas que ya no tienen capacidad de dilación. De brazos que ya no quieren abrazar y de hombros que ya no se relajan con un beso, de cuellos que no se desploman hacia atrás para que los llenen de saliva, de clavículas siempre tensas.

Me se una historia de principio entrañable, nudo morboso y apasionado y final abierto. Una historia que comenzó de improviso, como todas las historias tristes; que se fue desarrollando con lentitud extrema y atravesando todos los estadios del ser humano: alegría, tristeza, ira, rencor, deseo, miedo, dudas, falsa venganza, victoria…, y que nadie sabe como acaba. Una historia abierta, muerta. Escucha Musica Cristiana.

La historia de dos fuente que todavía se buscan cuando están a oscuras, que todavía encajan como si estuviesen hecha la una para la otra; de dos lenguas que quieren recuperar un tiempo irrecuperable.

De manos que buscan pechos y de pechos que se dejan encontrar. De pezones que se yerguen para que los cubran de saliva, de ombligos que se dejan mojar… De caderas imantadas que se atraen en cualquier sitio.

Conozco una historia de sexos que por fin se encuentran, del mejor sexo sórdido que te puedas imaginar, del mejor eyaculador precoz con el que se podía haber topado.

De un hombre inmaduro e inseguro, de una mujer que va madurando poco a poco y cada vez está más segura de si misma.