Cortés de cabello para mujeres

Acabé con un poco de molestia en mi piramidal del glúteo derecho. Unos buenos masajillos no me vendrían mal …

Lo mejor del entreno fue encontrarme en un lugar tan limpio, tan inmaculado, tan natural, tan reconfortante. En la primera foto se puede ver la zona que más me gusta. Un largo camino que parece no tener fin. Un largo camino que estoy a punto de emprender, que espero tampoco tenga fin. Vosotros y vosotras me acompañaréis, de una u otra forma, pero lo haréis, así que las gracias os doy de antemano.

Siempre llega el momento de cerrar aquellas puertas que un día se abrieron. El día menos pensado llega cuando tiene que llegar, cuando piensas que es el momento. Ese día ha llegado.

Se cerrarán algunas ventanas, pero las puertas de esta vuestra casa siempre estarán abiertas para vosotr@s y tod@s aquell@s que lo Cortés de cabello para mujeres.

Os dejo, que mis dedos cuasi se fuente.

Por todos es sabido que estamos viviendo unos tiempos revueltos, revoltosos, convulsos, rrraros (sí, sí, con tres r-). Entre los distintos problemas sociales, laborales, los incontables trasiegos políticos y el sinfín de comentarios que si tú, que si yo, que si el otro, que si el de la moto. Que si el pobre De Juana la va a espichar en la cárcel por no comer (pues que coma, coño, que para eso le sale gratis, que se la pagamos entre tod@s). También la meteorología, o la climatología, según proceda, pues no es lo mismo, está más para allá que para acá. Invierno más calentito de lo habitual, con menos lluvia de la deseada. Ahora está haciendo un frío del copón (nunca mejor dicho, sobre todo donde esté nevando a patadas), que traerá consecuencias negativas en forma de catarros, gripes y otros efectos colaterales. Esta mañana el airecillo parecía traer consigo cuchillas que te cortaban la piel de la cara, de las manos, de la cabecita semidescubierta (me pongo gorro a partir de mañana).

A pesar de todo eso hay que seguir dando el callo con los entrenamientos, llueva, truene, haga viento o sol. El pasado lunes caía una suave llovizna, de esa que incluso te hace el entrenamiento más agradable, más duro, pero que te ayudan a afirmarte como persona con cierta fuerza de voluntad.